Vivir a pares
Yo también soñé con encontrar una pieza que encajara, una mano fuerte que enlazara entre sus dedos mis costillas, que aferrara mi corazón como eslabones de metal enganchándose en mis venas. Soñé con una mirada que reflejara el sol que esquivaba mis pesadillas más sinceras, y una sonrisa que me hiciera grande, como si yo la mereciera. Qué sueño tan triste me parece ahora, cuando lo veo con la distancia que da el haberme visto entera. ¿Quién me iba a decir, que todo lo que estaba mal en mi no era culpa mía? ¿Quién me iba a decir, que el hormigueo en las puntas de mis dedos, y el anhelo que amenazaba con implosionarme dentro del pecho, no nacían de todo aquello que yo creía querer? Que la voz que me decía “ve por el camino más oscuro, porque hay una luz al final del túnel” resultaría tener razón. Donde esperaba encontrar candados, encontré llaves. y donde buscaba dedos enlazados encontré letras de canciones, que en vez de decirme “quédate” me decían “vete lejos y busca lo que quieres” Y a...