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Manifiesto

Hoy ha aparecido el cuerpo sin vida de una mujer, una mujer como yo, con mi color de pelo y mi color de ojos, de mi edad. Cada vez que giro una esquina pienso que esa mujer podría haber sido yo. Y tú me preguntas que por qué tengo miedo. Por qué me cambio de acera cuando te veo por la calle, por qué no me monto en un ascensor si sólo estamos tú y yo. Por qué se me encoge el corazón cada vez que te veo venir de lejos y a mi lado no hay nadie. Debes saber, tú, que me miras sin miedo, que este corazón que se encoge no es sólo mío, que ese cuerpo inerte no es sólo de ella, que cada vez que te llevas a una de nosotras, haces que las otras nos levantemos un poco más. Nuestras espaldas están más rectas, nuestras frentes más altas, nuestras manos más preparadas para matar, cuando haga falta. Si querías dividirnos, lo siento, pero la jugada te ha salido mal. Somos una, y nos hacemos cada vez más grandes. Si querías miedo, has conseguido...

Aquelarre

Veo a mujeres enseñar a mujeres, a aprender sobre mujeres, a entender a las mujeres, a valorar el ser mujeres. Esto es un aquelarre, y nosotras somos la segunda vida de las brujas a las que hicisteis arder, somos sus cenizas, y en cada palabra nuestra se oye su voz. Veo a mujeres luchar por mujeres y pienso que yo ya no soy sólo yo, que hay manos cogiendo mis manos y voces armando mi voz de valor. Somos las hijas de la madre cuyo nombre intentasteis borrar, estamos hechas de la tierra que sale por sus poros, nuestro pelo son sus raíces látigo y nuestros son sus ojos de luna y de sol. Veo a mujeres levantarse y sacudirse las cadenas, las veo mirarse las manos y ver las garras que ocultaban por miedo, pero el miedo ya no las frena. Las oigo gritar y sus voces son el aullido que levanta el polvo y desata la estampida, miles de pasos que nacen de miles de años de rodillas. Somos descendientes de las lobas que cazasteis por miedo a su mordida. Som...

cuando no quede ninguna

Algo en mi vientre muere cada mes y algo en mi vientre resucita cada mes. Si vamos a hablar de dolor y de condena todos aquellos que piensan que Jesús sufrió en la cruz deberían preguntarle a la puta de María Magdalena. Algo muere en mi vientre cada mes y yo soy sólo otra loca que exagera. Tengo un milagro en el cuerpo y puedo levantarme sola, cada vez que tropiezo con la sombra de tus piernas. Es mi propia sangre la tinta que mancha mis manos cuando escribo todo lo que callo cómo explicarte a ti, que apenas sabes nada de ésta celda en la que yo me hallo. No morimos, nos matan y cuando ya no quede ninguna de nosotras no quedará nada. Porque eso que muere en nuestro vientre cada mes es la vida de alguien que podrías haber sido tú y que nunca tendrá oportunidad de acabar con la nuestra. Cuando ya no quede ninguna de nosotras se detendrá la tierra porque ya no habrá nadie que tire de todas éstas cadenas, cuando no quede ninguna. Algo en mi vientre muere cada mes...

la noche donde supe que nunca terminaría la aventura

He visto a toda la locura de mi generación resplandecer como un mar cubierto de estrellas al ritmo de la música. Son, la tribu de los brazos siempre abiertos, de las manos enlazadas, de la mente siempre adicta a todo aquello que mantenga viva la llama que arde tras sus ojos, que   mueve sus brazos y sus pies y bombea en sus pulmones, el escalofrío de vida que recorre su cuerpo con cada declaración de amor en la mirada. He vivido la vida como nadie me dijo que podía vivirse, he sentido el ritmo incluso cuando no podía oír la música, me ha deslumbrado la noche como nunca consiguió deslumbrarme el día. Han sido ellos, con sus pies de abeja polinizando las aceras, ellos, con un sí colgando siempre de la punta de la lengua ellas, cambiando el mundo a golpe de cadera, renegando del silencio y arrastrando con sus pasos la primavera. Hemos descubierto la fuente de la vida eterna: sus piernas y mis piernas enlazadas moviéndose al tiempo, nuestras manos en el aire, ...

Mente en guerra

Dicen que soy una bruja y han convertido a mi cuerpo en mi peor enemigo. ¿Acaso no es suficiente mi amor sin piel ni hueso? ¿Acaso el no poder rozar la carne lo hace inexistente? Dicen que ha de estar helado todo aquello que no despierte al contacto con la piel ardiente. ¿De qué está hecho entónces mi cuerpo? que no entiende de más fuegos que aquellos que se encienden desde el pecho más allá de todo cuerpo y todo roce de los dedos. Qué frustrada se siente ésta pequeña mente cuando intenta explicarle el sexo al páramo desierto en el que habita. Cómo grita, aferrándo con mis venas los barrotes, cómo grita ¿Es que acaso no es suficiente que ésto que siento no tenga medida? ¿Es acaso tan inconsistente todo aquello que no acabe por convertirse en una herida? Trazan las puntas de mis dedos ríos de odio sobre una piel a la que no comprenden. ¿Cómo puede un cuerpo no entender las palabras que salen de su propia mente? Quien puede decir "Estoy entera" cua...

corazón bomba

Deja de perseguirme , sueño   mientras intento hacerme la despierta   deja de tirar de mis pestañas con tus manos de Parca   no intentaré detenerte la próxima vez   que intentes quemar los hilos que cuelgan de mis muñecas   con el oxígeno de tus dudas. Hay tropas apostadas en los dos hemisferios de mi cerebro   y mi miedo les vende armas a ambos bandos   esperando en la línea de fuego   el cruce de bombas que sepulte mi locura   entre sus escombros. Mi cabeza y yo nunca nos hemos puesto de acuerdo en contarle a nadie   que después de tantos años aún no somos capaces de ponernos de acuerdo . Tira y afloja con las puntas de los dedos descarnadas   de tanto aferrarme al borde del volcán   ojalá pudiera a veces ahogarla en el ácido que arde tras mis párpados   el charco de alfileres que me  perfora la lengua todas esas veces que no sé cuándo callar. Deja de una vez de escupir granadas   porque ya no me qu...

sempiterno

Chico, la otra noche soñé que despertaba en un mundo  en el que había tomado la dirección opuesta a la tuya y fue como tropezar de golpe con todas las piedras que se pusieron en mi camino a lo largo de mi vida. Pero el asfalto seguía siendo gris el cielo seguía siendo del color de quien mirara yo seguía viéndome reflejada, completa, en todos los espejos y la gente que me quiere me seguía queriendo de la misma manera en la que yo seguía queriéndoles. Todo era lo mismo en ese mundo sin ti, y sin embargo era plenamente consciente de que tú no estabas. Eché a correr sin reconocer a quien estaba corriendo y en la puerta de tu casa te asaltó una puta loca a la que tú tampoco conocías y me dio tanta pena verte sin mi como me había dado verme a mi sin ti. Hay personas maravillosas que quiero que conozcas , te dije entre ellas, yo. Creo que nunca te lo han dicho pero tus pasos son terremotos que despiertan a las tormentas de su sueño cada vez que bailas y me gusta...