Cuando me leí Yellowface , recuerdo pensar que R.F.Kuang tenía pinta de estar enfadada. Había como una rabia tejida en todo el libro que, al principio, no entendía del todo, y esa misma rabia está también en Babel . Cuando llevaba como la mitad del libro leí una crítica de una estrella en Goodreads que decía que le parecía gracioso que R.F. Kuang estuviera tan enfadada y criticara tanto a los blancos, cuando ella misma vive en occidente, ha estudiado en universidades occidentales, escribe en inglés, publica con una editorial occidental, etc... y ese mismo discurso lo tiene uno de los personajes del libro, cuando le dice a Robin, el protagonista, que a santo de qué se va poner revolucionario ahora cuando lleva toda la vida beneficiándose del mismo sistema que ahora le parece tan terrible. Y tiene cierto sentido, en realidad, pero a la vez es un discurso que, creo, se desmonta muy fácil: ninguna hemos inventado las reglas del juego, pero al final tienes que jugar para poder ganar. En el ...
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