La trilogía Winterningth


El invierno se prolonga durante la mayor parte del año en los confines de la naturaleza salvaje rusa y, en las largas noches, Vasilisa y sus hermanos se reúnen junto al fuego para escuchar los cuentos de hadas de su nodriza. La historia que más le gusta a Vasya es la historia de Morozko, el demonio invernal de ojos azules. Los más sabios le temen, pues se lleva las almas incautas, y honran a los espíritus que protegen sus hogares del mal.

El padre viudo de Vasya lleva a casa a una nueva esposa desde Moscú. Profundamente devota, la madrastra de Vasya prohíbe a su familia rendir homenaje a los espíritus del hogar, pero Vasya teme las consecuencias de esta decisión. Y, en efecto, la desgracia comienza a acechar al pueblo.

Pero la madrastra de Vasya se vuelve cada vez más severa, decidida a transformar el pueblo según su voluntad y a encauzar a su rebelde hijastra hacia el matrimonio o el convento. A medida que las defensas del pueblo se debilitan y el mal del bosque se acerca sigilosamente, Vasilisa deberá recurrir a peligrosos dones que ha ocultado durante mucho tiempo para proteger a su familia de una amenaza nacida de los relatos más aterradores de su nodriza.

He pasado un rato buscando una sinopsis que fuera buena, pero todas se me quedan cortas, todas parecen demasiado simples en comparación con lo grandiosa que es esta historia.

Desde a primera página es como estar atrapada en un cuento de hadas, oscuro y retorcido y un poco perturbador, pero totalmente mágico. El worldbuilding está tan bien hecho que al principio puedes pensar "qué lento va esto", y cuando quieres darte cuenta llevas 100 páginas y estás tan atrapada que ya no sabes ni qué ha pasado ni cómo salir. Y creo que parte de la magia es justo eso, que la autora se tome tanto tiempo en preparar el escenario que cuando las cosas empiezan a ocurrir, estás tan dentro, formas ya tan parte de la historia, que todo es el doble de intenso.

Es fácil cogerle cariño a los personajes, a los buenos, a los malos, y a los que están en el medio, cuando tienes tiempo para conocerlos, tiempo para enfadarte con ellos, tiempo para echarlos de menos. Y los personajes de esta historia son tan, tan buenos. Son tan humanos que en ningún momento puedes dudar de sus decisiones, porque, al igual que las nuestras, no siempre tienen sentido, y por mucho que no nos gusten, es fácil pensar "yo habría hecho lo mismo."

¿Diría que hay villanos? No creo. Las personas son personas, y hacen cosas malas y cosas buenas y cosas regulares, pero en el fondo hacen lo que tienen que hacer para conseguir lo que quieren (o lo que creen que quieren), que en fondo es lo que hacemos todes, en mayor o menor medida. Los espíritus son lo que son, por lo que no es justo juzgarlos con ojos humanos. Por lo general, me da bastante rabia cuando hay libros donde hay fey, o espíritus de cualquier tipo, y se les dan atributos humanos, como si se rigeran por nuestras mismas leyes y códigos morales. No tiene ningún sentido en esperar que un espíritu del agua que se alimenta del deseo y la desesperación entienda que está mal ahogar a una persona, porque literalmente es la única manera que tiene de mantenerse con vida. Bueno, se me entiende yo creo. Este libro lo hace de manera maravillosa, los espíritus están tan vivos, y se les coge tanto cariño como a las personas.

Por otro lado, la manera que tiene de tratar el choque de la llegada del cristianismo con las creencias paganas es de las cosas más interesantes y bien llevadas que he leído en mucho tiempo. Cuando un cura nuevo llega al pueblo para "salvar" las almas de sus habitantes, su arma más poderosa es el miedo a Dios, y es ese mimo miedo el que acaba liberando a algo que no es Dios en absoluto (o quizá un poco sí), pero el cura está tan cegado que no se da cuenta. La relación del cura con este "dios" es una de las cosas más maravillosas y más profundamente perturbadoras que me he encontrado en mi vida. Si no recomendara el libro sólo porque es maravilloso, lo recomendaría por estos personajes y todo lo que se monta a su al rededor.

Y Vasya... ay, mira que me cuesta cogerles cariño a las protagonistas, pero Vasya es tan auténtica, tan desastre, tan valiente y tan inocente a la vez. Su crecimiento a lo largo de los tres libros está muy bien gestionado, y en ningún momento da la sensación de ser "especial" porque es la protagonista, sino que su camino tiene todo el sentido con la historia que te están contando. Es buena haciendo x cosas porque presta atención, porque practica, porque tiene ayuda. La inocencia con la que se enfrenta a las cosas es parte de su encanto y lo que hace que sea tan creíble.

No veo este libro lo suficiente por ninguna parte, y lo entiendo, hasta cierto punto. Es antiguo, y es lento, y no se lo puede juzgar por su nivel de spice. Pero, sinceramente, esa es es la mejor parte. Hay libros que me flipan, pero que no recomendaría porque sé que no son buenos, they bring me joy, que ya es bastante, pero no cogería y diría "buah, este libro es que es buenísimo". Sin embargo le recomendaría esta trilogía a todo el mundo, sin excepción, porque es un diez en todos los sentidos: worldbuilding, creación de personajes, estilo narrativo... Si me preguntas por un buen libro, aquí lo tienes, este es.

¿Diría que es el mejor libro que me he leído en mi vida? Quizá no el mejor, pero está en el top 5, incluso en el top 3. A veces, mientras lo leo, me pregunto si no será el mejor, en realidad.

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